Mi amiga, la del “corazón roto” ha enviado una señal de socorro en formato whatsapp esta mañana. Domingo; era totalmente previsible y yo la he respondido con un “vamos a pasear”. Me venía con excusas, “que si me encuentro fatal”, que si “resaca”, que si “dolor de cabeza”... Así que he sacado todas mis armas:
-Sol, playa y... tíos buenos haciendo footing.
Era todo lo que necesitaba oír.
Y es que es verdad, las mañanas de domingo en Palma son una gozada para los sentidos; a nada que haga un poco de sol, te levantan el ánimo da igual las catástrofes naturales internas que estés padeciendo.







